Ante la proliferación de patinetes y bicicletas eléctricas compartidas desde 2019, la capital finlandesa está dando un paso decisivo. A partir de enero de 2026, todos los operadores deberán obtener una licencia municipal para operar. Con zonas de aparcamiento ampliadas, geolocalización obligatoria y la facultad de retirar vehículos inmediatamente, Helsinki se está dotando de herramientas regulatorias para conciliar la movilidad sostenible con un uso armonioso.

Helsinki pasa de la voluntad a la regulación: un permiso obligatorio para regular la micromovilidad compartida.
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